Puedes consultar viviendas similares, obtener una valoración online, comprobar el valor de referencia o encargar una tasación y encontrarte con cifras diferentes para el mismo inmueble.
¿Significa que alguna está equivocada? No necesariamente.
Cada valor responde a una finalidad distinta y no todos sirven para tomar las mismas decisiones.
Antes de preguntarte cuánto vale tu vivienda, pregúntate:
¿Para qué necesitas conocer su valor?
No necesitas la misma cifra para vender una vivienda que para solicitar financiación, liquidar determinados impuestos o justificar técnicamente su valor.
Comparar cifras sin saber qué representa cada una puede llevarte a una conclusión equivocada.
La pregunta no es solo cuánto vale, sino para qué necesitas saberlo.
Sí. Una misma vivienda puede tener un precio de salida, un valor de mercado, un valor de referencia y un valor de tasación diferentes.
No significa necesariamente que alguno sea incorrecto. Cada cifra puede responder a una finalidad distinta.
No. El valor de referencia lo determina Catastro y Hacienda lo utiliza como valor mínimo fiscal en determinados impuestos.
No fija el precio de compraventa. El precio que acuerden comprador y vendedor puede ser diferente.
No necesariamente. La tasación se realiza aplicando una metodología determinada y para una finalidad concreta.
Por eso, el valor de tasación puede ser superior o inferior al precio acordado entre comprador y vendedor.
Puede ofrecer una primera estimación orientativa a partir de los datos disponibles y del mercado de la zona.
Pero no siempre puede valorar correctamente el estado real, las reformas, las características particulares del inmueble o la finalidad para la que necesitas conocer su valor.
Depende de para qué lo necesites. Vender, solicitar financiación, liquidar impuestos, repartir un patrimonio o justificar técnicamente un valor son situaciones diferentes.
Antes de utilizar una cifra para tomar una decisión, conviene saber qué representa, cómo se ha obtenido y para qué finalidad sirve.
Una cifra puede ser correcta y, aun así, no ser la que necesitas.
Si vas a vender, comprar, repartir un patrimonio, solicitar financiación o necesitas conocer el valor de un inmueble para una finalidad concreta, lo importante es saber qué valor necesitas y cómo obtenerlo.